lunes, 13 de julio de 2015

COLOMBIA Y SU PROCESO PARA SOLIDARSE COMO REPUBLICA

Para PEREZ, las sociedades precolombinas más o menos políticamente organizadas no pasan de ser antecedentes que influyeron más en nuestras estructuras sociales y económicas que en nuestra organización política. Igualmente, en la época de la Colonia, no puede concebirse el Nuevo Reino de Granada como un Estado con Constitución propia sino como una colonia del Imperio Español:
"Así pues, desde el punto de vista del Derecho Constitucional, las colonias deben ser estudiadas como partes integrantes del constitucionalismo español ya que "América y España son dos partes integrantes y constituyentes de la monarquía española", según la afirmación de don Camilo Torres" (en el Memorial de Agravios).
PEREZ ESCOBAR distingue al respecto entre el origen de la "nación" y el origen del "Estado" colombiano.
"La primera sí tiene sus orígenes en la época precolombina y se conforma y se delinea luego durante la Colonia, a través de las instituciones creadas por la Corona para su administración, como la Real Audiencia de Santa Fe, que se instaló en 1550, dando comienzo realmente al régimen colonial de la Nueva Granada". .
b) Las Constituciones políticas provinciales como normas fundacionales del Estado Colombiano. Para los constitucionalistas JOSE MARIA SAMPER, FRANCISCO DE PAULA PEREZ, TULIO ENRIQUE TASCON y EDUARDO FERNANDEZ BOTERO, el origen del Estado colombiano se encuentra en las Constituciones republicanas que expidieron las distintas provincias del Nuevo Reino de Granada en desarrollo del proceso revolucionario de independencia de 1810. Según estos tratadistas, las Constituciones del Estado Soberano de Cundinamarca de 1811, de la República de Tunja de 1811, del Estado de Antioquia de 1812, del Estado Soberano de Cartagena de 1812 y del Estado de Mariquita de 1815, entre otras, deben ser consideradas como las primeras normas fundacionales de nuestra organización republicana, a partir de las cuales adquirimos fisonomía propia como organización política independiente de España. Para SAMPER
"(…) Todo fue obra de la revolución, y en rigor de verdad, el primer principio proclamado, fundamento de toda organización constitucional, fue el de la autonomía neogranadina, esto es, del derecho de las Provincias del Nuevo Reino de Granada a darse y mantener un gobierno propio; derecho que, abiertamente negado por la Metrópoli, solo podía ser obtenido a mérito de la revolución o la fuerza".
c) La Constitución de 1832 como norma fundacional del Estado colombiano. Para don MIGUEL ANTONIO CARO, la Constitución de 1832 debe ser considerada como la verdadera norma fundacional del Estado colombiano pues es a partir de ella cuando se organiza nuestra actual república una vez se desintegra la Gran Colombia y quedan las tres secciones que la componían que se organizan separadamente; "(…) de allí arranca la historia propia y exclusiva de nuestro organismo político".




FORMACION DE LOS ESTADOS LATINOAMERICANOS

A finalización de las guerras de independencia aclaró bastante el panorama de gran confusión existente en la vida política de América Latina en lo que respecta a los enfrentamientos con la metrópoli, aunque dejaba al rojo vivo todas las cuestiones de política interna. A los nuevos gobiernos se les plantearon con toda crudeza las principales tareas del momento: la pacificación y la construcción de los aparatos estatales que aseguraran la gobernabilidad de las flamantes repúblicas. Esta tarea requería de una importante definición previa, que prácticamente no se había formulado en ninguno de los países de la región: ¿cuál era el proyecto nacional que serviría de base para la construcción de los nuevos Estados? ¿Cuáles eran los límites de las repúblicas, sobre los cuales podían ejercer su soberanía? Las guerras civiles que hasta mediados del siglo XIX, y en algunos casos aún más allá, se extendieron esporádica e irregularmente por la geografía americana, sirvieron para encuadrar el tema y dejar perfiladas las fronteras nacionales. Pero con ser esto importante, no era suficiente. Los enfrentamientos civiles llegaron a adquirir perfiles de una gran violencia, que sin embargo terminaron solucionándose de una forma definitiva y una vez que los países adquirieron sus actuales configuraciones no se produjeron rebrotes nacionalistas, del tipo de los que hoy azotan a la Europa del Este y a los Balcanes. Salvo algunas cuestiones de límites muy puntuales entre países vecinos, no se han planteado mayores problemas al respecto. Una clara excepción fue la creación de Panamá a principios del siglo XX. Desde el momento de la emancipación, muchos de los fenómenos que han caracterizado a la vida política y social latinoamericana, como el latifundismo, el caudillismo, el militarismo y la corrupción se suelen explicar acudiendo al concepto de herencia colonial. Esto conduce a afirmar que América Latina es ingobernable y se encuentra en tal estado de postración y catástrofe por su raíz hispánica y por el hecho de haber compartido con su antigua metrópoli una misma lengua e instituciones similares. Si este punto de vista se aplicara de modo automático, y aquí no se niegan las influencias culturales, la Historia, en tanto elemento explicativo, no sería necesaria y todo se terminaría justificando en base a la herencia colonial. Nuestro punto de vista es que no todos los países americanos funcionan igual y que los procesos históricos y las distintas fuerzas sociales existentes han modelado culturas políticas diferentes en los distintos países del continente.Las explicaciones generalizadoras, del tipo de la herencia colonial o de la dependencia, sólo son posibles porque, salvo algunas excepciones muy concretas, nuestro conocimiento de la primera mitad del siglo XIX es bastante limitado, especialmente en lo que se refiere a la Historia política. Las historias nacionales que más han avanzado en este sentido son las de Argentina y México, aunque existen bastantes baches en su conocimiento. Lo que hasta ahora se ha hecho de forma mayoritaria es o bien extender las certezas evidentes para los últimos años del período colonial o retrotraer aquellas que sirven para el período iniciado en torno a 1870/1880.

INDEPENDECIA DE BRASIL

La Independencia de Brasil 

Comprende una serie de eventos políticos ocurridos entre 1821 y 1825, la mayoría de los cuales incluyeron conflictos entre Brasil y Portugal con respecto a la proclamación de independencia presentada por el Imperio de Brasil el 7 de septiembre de 1822. Fue un período importante en la historia del país y se diferencia del resto de guerras de independencia hispanoamericanas en que ocurrió mientras la Corona portuguesa estaba presente en América.
El territorio que ahora ocupa Brasil fue reclamado por Portugal por primera vez el 22 de abril de 1500 cuando el navegante Pedro Álvares Cabral llegó a sus costas. Desde 1534 se inició el asentamiento permanente por parte de los portugueses, quienes expandieron el territorio hacia el Oeste durante los siguientes 300 años hasta que establecieron casi todas las fronteras que constituyen el actual Brasil. En 1808, el ejército del emperador de Francia Napoleón Bonaparte invadió Portugal y forzó a la familia real portuguesa a marcharse al exilio. La corte portuguesa fue establecida en la ciudad de Río de Janeiro, que se convirtió en la sede no oficial de todo el Imperio portugués. Este cambio de sede generó un gran giro en las relaciones metrópoli-colonia. Según Westthalen: «en 1807 [...] se produjo lo que podría llamarse inversión brasileña, esto es, la transformación de la capital luso-brasileña en sede de la monarquía portuguesa [...] en realidad Brasil pasaba a ser la metrópolis y Portugal, la colonia.»
El 12 de diciembre de 1815, Juan VI, entonces regente de su madre incapacitada, la reina Maria I, elevó a Brasil de colonia a Reino unido con Portugal.
Las Cortes portuguesas.
En 1820, la Revolución liberal de Oporto estalló en Portugal. El movimiento iniciado por constitucionalistas liberales resultó en la reunión de las Cortes, que crearían la primera Constitución del reino. Al mismo tiempo, las Cortes demandaron el retorno del rey Dom João VI, que había fijado su residencia en Brasil desde 1808, para lo cual había elevado a Brasil como reino como parte del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve en 1815 y había nominado a su hijo y príncipe heredero Dom Pedro como regente para gobernar el Reino de Brasil en su lugar el 7 de marzo de 1821. El rey se marchó a Europa el 26 de abril y dejó a Dom Pedro en Brasil para que gobernara el reino con la ayuda de los ministros del interior, de asuntos exteriores, de guerra y marina y de finanzas
Los oficiales militares portuguesas movilizados en Brasil estaban a favor del movimiento constitucionalista en Portugal. El líder más importante de los oficiales portugueses, el general Jorge Avilez, forzó al príncipe a destituir y expulsar del país a los ministros del Reino y de Finanzas. Ambos eran aliados leales de Pedro, quien se había convertido en peón a manos de los militares. La humillación sufrida por el príncipe, quien juró que nunca volvería a ceder a la presión de los militares, influyó de manera decisiva sobre su abdicación diez años más tarde. Mientras tanto, el 30 de septiembre de 1821, las Cortes aprobó un decreto que subordinó los gobiernos provinciales brasileños directamente a Portugal. El príncipe Pedro se convirtió, para todos los efectos, en solamente el gobernador de la provincia de Río de Janeiro.Otros decretos posteriores ordenaron su retorno a Europa y pusieron fin a las cortes judiciales creadas por João VI en 1808.
La insatisfacción por las medidas de las Cortes entre la mayor parte de residentes en Brasil (tanto nacidos en Brasil como en Portugal) aumentaron hasta un punto en que pronto se dio a conocer públicamente. Surgieron dos grupos que se opusieron a las acciones de las Cortes que socavaban gradualmente la soberanía brasileña: los liberales liderados por Joaquim Gonçalves Ledo (quien contaba con apoyo de los masones) y los bonifacios comandados por José Bonifácio de Andrada. Ambas facciones no tenían nada en común con respecto a sus planes para Brasil, con la única excepción de su deseo de mantener el país unido con Portugal como una monarquía soberana.

LA INDEPENDECIA DEL IMPERIO ESPAÑOL




LA INDEPENDECIA DEL IMPERIO ESPAÑOL




Durante el primer cuarto del siglo XIX se produjo el desmoronamiento de los dos grandes Imperios ibéricos existentes en América. Antes de 1825, con las excepciones de Cuba y Puerto Rico, la casi totalidad de las colonias americanas terminaron emancipándose. Pese a la coincidencia cronológica, ambos procesos se diferenciaron entre sí, tanto por los conflictos desatados (mucho mayores y más violentos en la América española) como por el hecho de que mientras el Brasil mantuvo su unidad, la América española se fragmentó en numerosas países, en el centro y en el sur del continente americano, y una parte muy importante de México pasó al control de los Estados Unidos.

INDEPENDENCIA DE HAITI

La independencia de Haití 
Vino marcada por la sociedad de La Española, una comunidad esclavista dedicada a la producción de azúcar y café. Estaba controlada por dos potencias: Francia cuyo territorio es la actual Haití España  cuyo territorio es la actual República Dominicana. En 1776 fue uno de los territorios en independizarse; se delimitan las fronteras entre Haití, la antigua parte francesa y República Dominicana, la antigua parte española, pero estas no quedarán definitivamente marcadas hasta elTratado de Basilea, en 1795.
Con la Revolución francesa, en 1789, se extienden por toda la isla las ideas de «Libertad, Igualdad y Fraternidad». Será la idea de igualdad la que evoquen los esclavos en sus reivindicaciones, sobre todo cuando estos se sale. Toussaint se pone al frente de esta revuelta de esclavos y se hace con el poder en 1795. Esto le convierte en el primer país con un Estado dirigido por gente de color, en la historia occidental. Una de las primeras medidas que toma es la abolición de la esclavitud. Para esta revolución cuenta con el apoyo de Inglaterra, que controla los mares e impide a la flota francesa prestar apoyo en Haití a las fuerzas leales.
La independencia de Haití supone entrar en guerra con Francia, y con Sebastiàn/Sebastiàn CocimanoJacobo Dessalines I se proclama emperador y su lugarteniente seráToussaint. Es el primer Estado independiente y de color.
En 1801 Toussaint invade La Española y llega a Santo Domingo. En 1802 entra en guerra con Francia, que ganará gracias a las escasas fuerzas militares que Napoleón es capaz de enviar, a la resistencia de los esclavos y a la fiebre amarilla, y proclamará la independencia. Santo Domingo no pertenecía ni a Francia ni a España desde el Tratado de Basilea de 1795, pero tenía un fuerte sentimiento antifrancés, y estaba controlada, de hecho, por España. Pero en 1802 Santo Domingo decide hacer una revuelta para poder conseguir sus propios derechos.
Los criollos de Haití emigrarán a Santo Domingo durante la revuelta de los esclavos. La economía de Santo Domingo era más ganadera y de subsistencia que la de Haití.
Una vez proclamada la independencia de Haití, Jacobo I se propone invadir Santo Domingo, en 1805. La presencia de una flota francesa en las Antillas, por el bloqueo, fue interpretada como un intento de invasión de Haití por los franceses, y los haitianos se retiraron de Santo Domingo, que quedó bajo gobierno francés. En 1808 se agudizan las tensiones entre el gobierno francés y la población dominicana, debido a la guerra en España y a la prohibición de comerciar con Haití. Sánchez Ramírez, en 1809, conspira desde Puerto Rico para expulsar a los franceses de la isla, pero no proclamará la independencia, sino la adhesión a España
En 1820 surge una nueva amenaza de invasión haitiana. En España están gobernando los liberales. Al frente de la resistencia se pone José Núñez de Cáceres, un criollo relegado de las funciones de gobierno por los funcionarios de Fernando VII, y toma el poder. En 1821 proclama la independencia de España, pero en 1822 Haití invade Santo Domingo y se inicia una dominación que durará 22 años. Este dominio llevará el liberalismo a la isla, de la mano de Jean Pierre Boyer. Se deroga la esclavitud y se hace unareforma agraria, con medidas como la desamortización y la unificación del régimen de tenencia de la tierra entre las dos partes de la isla. La unidad mínima de propiedad serán 5 hectáreas.
En 1844 comienza la guerra de independencia contra Haití. En 1861 Santo Domingo se vuelve a unir a España. Pero los dominicanos se sienten dominados por un gobierno extranjero que impone sus leyes. En 1863 comienza la rebelión contra España, y se convierte en una guerra de independencia. En 1865 se restaura la independencia, esta vez definitivamente. Todo el país está devastado y en armas, y será políticamente inestable. Esta será una herencia que arrastrará durante mucho tiempo, así como su enfrentamiento con Haití.

LAS DISTINTAS INDEPEDENCIAS LATINOAMERICANAS









Época: Independencias americanas 

Inicio: Año 1804Fin: Año 1820

La independencia de Haití

La independencia del Imperio Español

La independencia de Brasil

Formación de los estados latinoamericanos

REACCION CONSERVADORA


La llamada 'revolución conservadora' fue, en los años ochenta, una enérgica y duradera reacción ideológica de la derecha norteamericana ante los efectos de la oleada progresista de los años sesenta.
Aunque el objeto central es exponer el vigoroso renacer del conservadurismo político y del liberalismo económico, este libro tiene su arranque en el legado de George W. Bush, el heredero político más fiel de Ronald Reagan, para, desde el presente, echar una ojeada al pasado reciente de Estados Unidos.
A lo largo de este tiempo, la sociedad norteamericana ha quedado marcada profundamente por los valores de 'la revolución conservadora' –la familia, la religión, el aborto, la oración en las escuelas, el individualismo, la bandera y la nación como metáforas de la familia ampliada– representados políticamente por el Partido Republicano, que se ha mostrado ultraconservador en lo moral, ultraliberal en economía, imperial en lo militar, unilateral en política exterior, diplomáticamente agresivo, expoliador con los países del Tercer Mundo, depredador con la naturaleza, insensible con el medio ambiente e imprudente respecto al cambio climático. La reacción conservadora ha sido una decidida marcha atrás, que políticamente ha llegado hasta enero de 2009, pero desde el punto de vista de la economía y, desde luego, de la ideología, puede perdurar todavía unos años.